Unidades de Medida Tradicionales



Medidas Tradicionales - Antecedentes del sistema de medidas

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Desde la más remota antigüedad el hombre tuvo la necesidad de medir para comprar, vender o intercambiar productos de la tierra u objetos artesanales. Las primeras medidas utilizadas estaban referidas a las partes del cuerpo humano, como eran el pie, el palmo o cuarta, la pulgada, la braza, el dedo o el codo. Estas medidas variaban según las personas, hasta que se adoptó como patrón las relativas a la persona del rey. De esta forma se uniformizaba el sistema temporalmente, pero cada vez que cambiaba el rey cambiaban las dimensiones de las unidades de medida. Otras dimensiones utilizadas eran las relativas a la distancia recorrida en una hora por un caballo o “legua”, la distancia alcanzada por una flecha, o por la voz humana. Para medidas pequeñas incluso se usaba el tamaño del grano de un cereal común en la zona. Finalmente estas medidas se fueron estabilizando en cada zona, donde perduraron por tradición.



La evolución de la civilización condujo a la necesidad de ampliar el ámbito de las medidas, sobre todo para fijar la superficie de la tierra, donde se medía su extensión por la cantidad de grano necesario para su cultivo, o los días de trabajo para su sembrado. Un claro ejemplo en Galicia era la cavadura, o jornal diario, como unidad de superficie para medir los viñedos. El método de medición de la extensión de un terreno por el grano necesario para cultivarlo, hace que sean comunes los nombres de la medida empleada para medir la cosecha producida, así como la utilizada para fijar la extensión de dicha finca. De esta forma se puede decir que una finca tiene una extensión de tres ferrados, que es lo mismo que decir que se necesitan tres ferrados de grano para su cultivo. Una vez recogida la cosecha y medida, si da por ejemplo nueve ferrados de grano, esa unidad expresa en este caso la cantidad de grano obtenida de la cosecha.

 

También el nombre de las medidas tiene relación con el recipiente que se utiliza. Pongamos como ejemplo el ferrado usado en nuestra tierra. Es un cajón rectangular con uno de sus lados inclinado para facilitar el vaciado del cereal. Este cajón estaba reforzado en sus esquinas por unos hierros para darle solidez y durabilidad, de donde viene el nombre “ferrado” (herrado).

 

Curioso es también que la misma unidad de medida puede tener una capacidad distinta según el uso para el que se emplee. Así, en las medidas de líquidos, no siempre son coincidentes, por ejemplo no mide lo mismo un cuartillo de vino que un cuartillo de aceite.

 


Conocida la necesidad de medir y el nacimiento de las medidas, paso a comentar la evolución del sistema de medidas en los dos últimos siglos, tanto en Galicia como en España.

 

La ley de 19 de julio de 1.849, reinando en España Isabel II, aprobó la adopción del sistema métrico decimal en los pesos y medidas y los plazos para su implantación, reforma emprendida durante la década moderada para la modernización del Estado. La Real Orden de 9 de diciembre de 1.852 establecía las equivalencias entre las antiguas medidas y el nuevo sistema en cada uno de los municipios del país. El Real Decreto de 14 de noviembre de 1.879 estableció la obligatoriedad del sistema métrico decimal a partir de julio de 1.880. Dicho sistema debía ser implantado para la Administración Pública a partir del 1 de enero de 1.853, con carácter previo a la obligatoriedad general.

 

Las unidades de medida que usamos a diario, metros, kilómetros, litros, kilos, toneladas, hectáreas, entre otras, hace solo unos 130 años que se implantaron en España. Este sistema es de uso casi universal hoy en día, si excluimos algunos pocos países de cultura anglosajona. Anteriormente a su implantación, las unidades de medida eran distintas en cada país, y dentro de ellos, en cada región o provincia, e incluso había municipios con medidas específicas. Este caos en las unidades de medida era solo posible en un mundo poco globalizado con transacciones comerciales limitadas mayoritariamente al ámbito local o comarcal, lejos de la complejidad actual. Esta diversidad de medidas obligaba a laboriosos cálculos para encontrar las equivalencias y no cometer errores en los contratos suscritos entre personas residentes en distintas zonas.

 

El espíritu de la Ilustración, los nuevos inventos, el incremento de las transacciones comerciales entre distintos países y regiones, pusieron el acento en lo irracional y en el obstáculo que suponían las diferentes formas de medir o pesar un mismo producto dependiendo del lugar en que se hacía. En este ambiente propicio, y también como consecuencia de las aspiraciones de modernidad del sistema político y social que emanó de la Revolución Francesa de 1.789, se llevó a cabo la labor de crear un sistema racional y con aspiraciones de universalidad. La creación de los patrones del metro y kilogramo en 1.799 es considerado el momento fundacional del Sistema Métrico. Su uso se hizo obligatorio en Francia a partir de 1.800, 80 años antes que en España.

 

Siendo relativamente reciente la implantación del Sistema Métrico Decimal, no es de extrañar que en las áreas rurales, con pocas transacciones comerciales fuera de su entorno geográfico, siguieran usando las medidas que habían heredado de sus antepasados. A la gente de mi generación que haya vivido en el medio rural no le resultan extrañas unidades de medida como libras, varas, ferrados, olas o cuartillos, entre otras.

 

Cuando se leen obras del pasado, tanto en literatura como en informaciones estadísticas, se encuentran referencias a las unidades de medida que entonces eran las oficiales. Creo no ser el único que en algún momento se preguntó a cuanto equivalían esas medidas en unidades actuales. Un claro ejemplo son los datos contenidos en el Catastro del Marqués de la Ensenada, una obra de increíble importancia para conocer la realidad de la Corona de Castilla a mediados del siglo XVIII (1.750-1.754).

 

Sin pretender ser exhaustivo, ya que como digo había una gran variedad de medidas en las distintas regiones, provincias, e incluso municipios, voy a expresar las más comunes referidas a la provincia de Orense. Para completar la información refiero también a continuación las medidas de la Corona de Castilla, donde se comprendía el Reino de Galicia.

 

Hay que señalar que el sistema métrico decimal supuso la abolición oficial de las antiguas medidas con evidente objetivo de normalizar el sistema en todo el reino, y al mismo tiempo adaptarnos a la corriente modernizadora internacional de la época, especialmente en el ámbito europeo. Esto no quiere decir que no se hubiera intentado anteriormente en el ámbito interno de la corona, adoptando el sistema imperante en Castilla como base para todo el reino. Ya he señalado que la limitación de las transacciones fuera del ámbito local impidió que se generalizase su aplicación. No podemos olvidar que el reino de Aragón mantuvo sus medidas e instituciones hasta la abolición de sus fueros por Felipe V después de la Guerra de Sucesión por el Decreto de Nueva Planta.
 


En el Catastro del Marqués de la Ensenada, en el interrogatorio realizado en la Jurisdicción de San Esteban de Ribas del Sil, a la que pertenecía nuestra parroquia, a la pregunta novena se responde con las unidades de medida utilizadas en la zona. Transcribo a continuación tanto la pregunta como su respuesta:

 

“Pregunta 9ª.- De qué medidas de Tierra se usa en aquel Pueblo: de cuántos pasos o varas Castellanas en cuadro se compone: qué cantidad de cada especie de granos, de los que se cogen en el Término, se siembra en cada una.

 

A la pregunta nueve dijeron que en las dichas feligresías se usa de la medida de tierra que se llama ferrado o tega, que es lo mismo uno que otra, que cinco hacen una fanega; el ferrado se divide en seis cuartos o cuartales, que todo es uno, y el cuarto en cinco copelas o maquilas. Un ferrado tiene de circunferencia ciento veinte varas castellanas, que de ellas corresponden treinta a cada cuadro, el cual se siembra y coge con otro tal de centeno, si se le echa trigo lleva cinco cuartos, si de maíz uno, si de lino necesita de dos ferrados de linaza, si de nabos un copelo, cuyas especies de granos con las que comúnmente se siembran y la cantidad que se derrama para coger y panificar un ferrado de tierra según experiencia y práctica del país y se advierte que todas dichas semillas, la medida es colmada que llaman con cogulo, excepto en la de centeno y trigo que es arrasada, que en las viñas y parrales la medida, porque irregularmente se trata, es la de cavadura, la cual se divide en cuatro cuartas, y cada una de estas en medias cuartas, que son octavas, la cual dicha cavadura tiene de circunferencia por su cuadro, cien varas castellanas, que de ellas tocan veinticinco a cada uno, la cual equivale y corresponde a cinco cuartos de ferrado. Que el vino la medida regular es la de moyo, el cual se divide en dieciséis cuartas, cada uno de dieciséis cuartillos, que cuatro de ellos hacen un azumbre. Tiene el moyo ocho ollas y una de estas treinta y dos cuartillos, que cuatro cuartas o dos ollas hacen un cañado, que cuatro de éstos componen un moyo.”

 

Sistema de Medidas usadas en la provincia de Orense.

Dentro de Galicia, la misma unidad de medida tiene distintos valores dependiendo de la comarca. Las unidades y equivalencias que figuran a continuación son las relativas a Orense y a nuestra comarca, según la referida información contenida en el Catastro del Marqués de la Ensenada. Por lo que he podido conocer, en nuestra comarca las unidades son bastante uniformes con las de Orense e incluso con algunas castellanas. Deduzco yo, que dada la proximidad con la capital de Orense, a solo dos leguas de distancia, cuyo zona de influencia nos tocaba directamente con su feria de ganado, hizo que las medidas que allí se usaban también acabaran imponiéndose en las parroquias de nuestro entorno. Por otra parte la capital de la diócesis, ya que entonces todavía no existía la actual división provincial, recibía a su vez mayor influencia de la metrópoli por cuestiones relativas a temas de la administración pública.





ANEXOS CON CUADROS DE MEDIDAS Y EQUIVALENCIAS

MEDIDAS DE LONGITUD
Legua
20.000 pies
5.572 mts
Braza
2 varas
1,67 mts
Vara Lineal
3 pies
4 cuartas
36 pulgadas
83,59 cms
Pie Lineal
12 pulgadas
27,86 cms.
Cuarta o Palmo Lineal
9 pulgadas
¼ vara
20,90 cms
Ochava
4,5 pulgadas
1/8 vara
10,45 cms
Pulgada Lineal
1/36 vara
1/12 pie
2,32 cms
Dedo
1/16 pie
1/48 vara
1,74 cms
Línea
1/12 pulgada
0,19 cms
NOTA: La vara puede tener según las zonas 6 cuartas o palmos, midiendo en esos casos 1,254 metros.
MEDIDAS DE SUPERFICIE
Fanega
5 ferrados
31,45 áreas
3.145 m2
4.500 varas2
Ferrado o Tega
6 cuartos o cuartales
6,29 áreas
629 m2
900 varas2
Cuarto o cuartal
5 copelas o maquilas
1,05 áreas
105 m2
150 varas2
Copela
0,21 áreas
21 m2
30 varas2
Cavadura (viñas)
4 cuartas u 8 octavas
4,37 áreas
437 m2
625 varas2
NOTA: El ferrado tiene un perímetro de 120 varas castellanas.
La cavadura era una medida usada solo para viñas, que tenía un perímetro de 100 varas castellanas. Una cavadura equivale a 100 cepas bien dispuestas.
MEDIDAS DE CAPACIDAD PARA CEREALES  (rasas)
Fanega
5 ferrados
Ferrado
6 cuartales
24 copelos
17,58 litros
Cuartal o Cuarto
4 copelos
2,93 litros
Copelos/Maquía
0,73 litros
Cuartillos o netos
0,73 litros
NOTA: El centeno y el trigo se medían rasos.
El maíz y demás semillas se medían colmados o con cogullo, equivaliendo en ese caso a 21,88 litros, aunque esta medida variaba según las zonas.
MEDIDAS DE CAPACIDAD PARA LIQUIDOS
Moio
4 canados u 8 olas
256 cuartillos
145,92 litros
Canado
2 olas ó 4 cuartas
64 cuartillos
36,48 litros
Ola
2 cuartas
32 cuartillos
18,24 litros
Cuartas
16 cuartillos
9,12 litros
Azumbre
4 cuartillos
2,28 litros
Cuartillos
20 onzas
0,57 litros
Azume
½ cuartillo
0,28 litros
Onzas
0,029 litros
NOTA: La Maquía Fariñeira equivale a una libra o 0,575 Kg, que era lo que se pagaba al molinero por cada ferrado que se molía.
MEDIDAS DE PESO
Arroba
25 libras
500 onzas
14,376 kg.
Libra
20 onzas
0,575 kg.
Onza
28,75 grs.
MEDIDAS CASTELLANAS ANTES DE LA INTRODUCCION DEL SISTEMA METRICO DECIMAL
1.- MEDIDAS DE LONGITUD:
1 legua
20.000 pies
20.000/3 varas
5.572,7 m
1 braza
2 varas
1,67 m
1 vara
3 pies
83,59 m
1 pie tercia
27,86 cm
1 palmo
1/4 vara
20,90 cm
1 ochava
1/8 vara
10,45 cm
1 pulgada
1/12 pie
1/36 vara
2,32 cm
1 dedo
1/16 pie
1/48 vara
1,74 cm
1 línea
1/12 pulgada
1/432 vara
0,19 cm
1 milla castellana
1.852 m
1 paso
100 cm
1 codo
5 cm
2.- UNIDADES DE SUPERFICIE
1 fanega de tierra
576 estadales2
6.439,56 m2
1 estadal2
16 varas2
11,18 m2
1 vara2
0,6987 m2
1 cuartilla
1/4 fanegas
1.609,89 m2
1 celemín
1/12 fanegas
536,63 m2
1 cuartillo
1/4 celemín
1/48 fanegas
134,16 m2
1 ochavo
1/8 celemín
1/96 fanegas
67,08 m2
1 ochavillo
1/16 celemín
1/192 fanegas
33,54 m2
1 vara2
9 pie2
0,69 m2
1 pie2
0,08 m2
3.- UNIDADES DE PESO
1 quintal
100 libras
4 arrobas
46 kg
1 tonelada
20 quintales
920,16 kg
1 arroba
25 libras
11,50 kg
1 libra
16 onzas
0,46 kg
1 marco
1/2 libra
8 onzas
0,23 kg
1 cuarterón
1/4 libra
0,12 kg
1 onza
8 ochavas
16 adarmes
28,76 g
1 fanega de trigo
94 Libras
43,25 kg
1 fanega de centeno
90 Libras
41,441 kg
1 fanega de cebada
70 Libras
32,205 kg
4.- UNIDADES DE CAPACIDAD PARA VINOS
1 arroba de vino
vino
16,133 litros
1 arroba de aceite
aceite
12,563 litros
1 moyo
16 cántaras
258,128 litros
1 cántara
8 azumbres
16,133 litros
1 azumbre
4 cuartillos
2,0166 litros
1 botella
1,5 cuartillos
0,75623 litros
1 cuartillo
4 copas
0,504 litros
1 copa
1 cuarterón
0,126 litros
1 fanega
2 litros
1 costa
3 fanegas
5.- UNIDADES DE CAPACIDAD PARA GRANOS
1 cahíz
12 fanegas
666 litros
1 fanega
12 celemines
55,5 litros
1 celemín
1 almud
4 cuartillos
4,625 litros
1 medio
1/2 celemín
2,3125 litros
1 cuartillo
4 ochavos

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