Acontecimientos religiosos



La visita de la Virgen de Fátima a nuestra parroquia



Casualmente me enteré de la visita de la Virgen de Fátima a nuestra parroquia, acontecimiento que se produjo hacia el mes de marzo de 1949. Este hecho singular despertó mi curiosidad y me puese a investigar las circunstancias de tan excepcional acontecimiento.

Para leer el artículo completo clicar en "Seguir leyendo" que figura a continuación.


Imagen de la Virgen de Fátima


He podido saber que la imagen de la Virgen de Fátima recorrió en peregrinación las parroquias de la diócesis de Orense, llevada en andas por la gente de cada parroquia hasta el límite de la siguiente, donde eran reemplazados por estos que a su vez la entregaban a la siguiente. A nuestra iglesia llegó procedente de Faramontaos y de nuestra parroquia siguió a Loña. Pasaba una noche en cada parroquia, donde era adorada con el rezo del rosario, misa multitudinaria y otros actos marianos ininterrumpidos día y noche. Se le construyeron arcos triunfales con ramas de retama, laurel y acacia, adornados con todo tipo de flores. También acudieron los enfermos que podían desplazarse a los actos organizados, esperando un milagro de tan venerada imagen, e incluso fue llevada a casa de algún enfermo en situación terminal con la esperanza de un milagro final que nunca llegó en una clara muestra de fervor y fe sin límites.



Ante la extrañeza de que la Virgen de Fátima hubiera hecho tal recorrido desde Portugal y concretamente en la provincia de Orense, inicié mis indagaciones, para finalmente conocer los detalles de unos hechos que paso a relatar.



Una mujer orensana de origen, pero residente en Lisboa, Dña. Elena Suárez de Varela, donó a la diócesis de Ourense una imagen de la Virgen de Fátima, fiel reproducción de la original, llegando a Orense el día 30 de mayo de 1948. El artista artesano que la modeló fue el mismo creador de la imagen original de la Virgen que se venera en el Santuario de Fátima. La imagen fue recibida por una gran muchedumbre que abarrotaba la plaza Mayor y calles adyacentes.



Esta imagen inició entonces lo que serían dos giras por las parroquias de la diócesis de Orense, que fueron seguidas con gran fervor y concurrencia de gente. El traslado de una parroquia a la siguiente era una auténtica procesión seguida con devoción por los parroquianos que acompañaban a la Virgen. La primera de esas giras terminó el 10 de enero de 1950, en el curso de la cual la imagen pasó por nuestra feligresía.

Santuario de Nuestra Señora de Fátima - Ourense


El motivo de esas giras no era otro que incentivar la evangelización del pueblo dentro del espíritu religioso que se vivía en los años de la posguerra. Por otra parte, todavía no se había construido el templo que habría de albergarla, que no era otro que la parroquia del barrio de O Couto de Orense. La construcción del templo se inició con la colocación de la primera piedra en enero de 1947, pero no se concluyó hasta 1962, siendo oficialmente inaugurado el 13 de mayo de ese año. El 20 de diciembre de 1948 el obispo Blanco Nájera creó la feligresía de San Francisco de Regis de O Couto. En el mes de junio de 1959 el templo parroquial, en construcción, fue elevado al rango de Santuario Diocesano Votivo de Nuestra Señora de Fátima por el Papa Juan XXIII.

Acto de adoración de las madres a la Virgen de Fátima - Ourense - Foto del Diario La Region


La víspera de la festividad de la Virgen de Fátima tiene lugar la adoración de las madres a la Virgen, con peticiones para sus hijos. Según indica la tradición llevan como ofrenda una flor blanca por cada hijo, pero si alguno ha fallecido la flor es roja. Parece ser que últimamente ya no se respeta fielmente esa norma en cuanto al color de las flores, ya que se aprecian ofrendas de ramos multicolores.

Procesión de las Antorchas - Ourense - Foto de El Faro de Vigo


Cada año, el 13 de mayo, festividad de la Virgen de Fátima, la imagen abandona su santuario del barrio de O Couto para ir en procesión hasta la catedral. Es la conocida Procesión nocturna de las Antorchas, que comienza a las 22.45, con concurrencia multitudinaria portando velas encendidas y entonando cánticos marianos, celebrándose a su llegada a la catedral una misa oficiada por el Sr. Obispo. Terminado el acto la procesión retorna nuevamente al Santuario de la Virgen. Es grande la devoción y concurrencia de los orensanos a estos actos marianos, participando en la procesión nocturna de las Antorchas unas 50.000 personas.


Aprovecho para recordar que en este año 2017 se cumplen exactamente cien años de la aparición de la virgen a los pastorcillos, Lucia, Francisco y Jacinta, en Fátima (Portugal). El papa Francisco va hacer una visita a su santuario el día de la festividad de la Virgen, pero como simple peregrino y no en calidad de Sumo Pontífice. Este post se publica exactamente en la fecha del centenario, siendo este recordatorio mi pequeña contribución a tan señalada efeméride. Como dato curioso, yo nací un 13 de mayo.





La Santa Misión



He oído comentar en mi familia que hacia 1945 acudieron a nuestra parroquia unos predicadores, que con sus sermones catastrofistas y aterradores sobre las penas del infierno dejaron a todos los parroquianos sumamente sobrecogidos, quitándole el sueño a más de uno. No he podido fijar con precisión la fecha de este acontecimiento, pero indagando he podido deducir que se trató de la Santa Misión. Cuando tenga oportunidad intentaré investigar en los archivos diocesanos para determinar las circunstancias exactas, si ello es posible. Entretanto paso a explicar en qué consistían las acciones de la Santa Misión.

Típica Cruz de la Santa Misión


En la década de los años cuarenta, especialmente en su segunda mitad, e incluso a lo largo de los años cincuenta, se llevó a cabo una amplia labor evangelizadora a lo largo y ancho del país para recristianizar a la población. Predicadores de las órdenes religiosas, fundamentalmente capuchinos, dominicos, jesuitas y redentoristas, entre otras, fueron los encargados de predicar esta nueva evangelización. Para contrarrestar la laicidad proclamada durante el período republicano y ante las graves carencias materiales de lo más necesario en esa época de hambre, tanto la iglesia como el régimen consideraron conveniente inculcar valores espirituales ensalzando la religión y la moral tradicional, junto a la penitencia y el sufrimiento como camino para alcanzar la salvación.



Esta labor se fue desarrollando por las parroquias en misiones que solían durar entre una y dos semanas, dependiendo de la importancia y población de cada lugar. A los pueblos más pequeños solían acudir uno o dos sacerdotes predicadores. Dependiendo de la orden religiosa a la que pertenecieran orientaban el desarrollo de los actos.

Recordatorio de la Santa Misión - Barcelona 1951


El tema capital de los sermones era el arrepentimiento de los pecados para alcanzar la salvación. Repetían insistentemente y con vehemencia la gravedad de caer en el pecado mortal y del peligro de muerte del pecador, que en caso de ocurrir sin haberse confesado y arrepentido llevaba aparejado el sufrimiento eterno consumido por las llamas del infierno. Reflexionaban sobre el juicio universal, la misericordia de Dios, el cielo y el infierno, la devoción a la Santísima Virgen y el rezo del santo rosario. Especialmente hábiles eran para saber llegar a la fibra sensible de los feligreses, explicando la eternidad con ejemplos como el siguiente: Imaginaos una hormiga andando alrededor de la tierra. Cuando el globo terráqueo se hubiera desgastado por su paso, lo cual llevaría miles de millones de años, eso no sería ni siquiera un segundo en la eternidad del sufrimiento en el infierno. La escenificación que hacían del infierno sobrecogía y amedrentaba realmente a los asistentes y pocos eran los que escapaban a ese efecto aterrador y no acudían a confesarse y comulgar. Además de los sermones, como tema central de las jornadas, se rezaban rosarios, se hacían procesiones y viacrucis, catequesis del evangelio, cánticos religiosos y otros actos.

Recordatorio de la Santa Misión - Valencia 1949


El objetivo de estas jornadas de reflexión sobre el pecado, la vida eterna y el justo proceder para presentarse en el juicio final con garantías de salvación, era conseguir que los fieles participantes se confesaran, se arrepintieran y comulgaran. El éxito de las jornadas se medía en el número de personas que acudían a comulgar, siendo una buena estadística del efecto conseguido el número de formas distribuidas en las comuniones.

Modelo de Confesionario de los usados en nuestra parroquia en los años 50


Como recuerdo y testimonio de estas jornadas se construía una cruz de madera que quedaba clavada en una de las paredes del templo, ejecutada por el carpintero local según las instrucciones y modelo de los  predicadores, siendo todas muy similares, aunque diferentes según la congregación que predicara. Solían incluir en las cuatro puntas las siguientes palabras: arriba Gloria, abajo Infierno, a la izquierda Juicio y a la derecha Muerte. En el brazo horizontal de la cruz figuraba Santa Misión y en el brazo vertical la congregación que dirigió la Santa Misión, así como la fecha de realización en su parte inferior. La visión de la cruz cuando los feligreses acudieran a la iglesia supondría un recuerdo permanente de las jornadas y de los buenos propósitos o compromisos que hicieran para su vida cristiana.

Recordatorio de los Propósitos de la Santa Misión


La Congregación del Santo Oficio por Decreto de 13-08-1913 concedió indulgencias a la Cruz de la Misión: Plenaria en el día de la instalación o bendición y en su aniversario; parcial una vez al día a los que la saludaren con el rezo de padrenuestro, avemaría y gloriapatri en memoria de la Pasión.



La cruz debía ser de materia sólida y decente, estar fijada en lugar destacado, haber sido bendecida por el sacerdote que predicó los sermones de la Misión y haber contado para su erección y bendición con el consentimiento del Ordinario de Lugar.




La moral en la época franquista



Como complemento a este artículo, paso a reproducir algunos documentos o normas de comportamiento que se exigían o enseñaban en un pasado no tan lejano, que ponen de manifiesto la rápida y profunda transformación que ha experimentado nuestra sociedad en los últimos cincuenta años. El contenido debe tomarse con humor, ya que la mayor parte son documentos atribuidos a unos orígenes que algunas veces no es posible verificar. La autoría es de dudosa certeza en algunos casos y en otros claramente falseada. En consecuencia repito que deben tomarse con humor ya que son una caricatura de la realidad.











Ejemplo de normas de moralidad de origen eclesiástico:



Reglas principales de la modestia, la honestidad y el recato, en relación con el tipo de ropa que se puede o no usar, dictadas en 1941 por la Pastoral Colectiva de los obispos de la provincia eclesiástica de Valladolid y que establecían (No he podido verificar la autenticidad de este documento):



1- Los vestidos no deben ser tan ceñidos que señalen las formas del cuerpo provocativamente.

2- Los vestidos no deben ser tan cortos que no cubran la mayor parte de la pierna, no es tolerable que lleguen sólo a la rodilla.

3- Es contra la modestia el escote, y los hay tan atrevidos que pudieran ser gravemente pecaminosos por la deshonesta intención que revelan o por el escándalo que producen.

4- Es contra la modestia el llevar la manga corta de manera que no cubra el brazo al menos hasta el codo. Muy dignas de alabanza son las que llevan siempre manga larga que rebasa el codo y aún cubre todo el brazo.

5- Es contra la modestia el no llevar medias.

6- Es también contra la modestia el llevar los vestidos transparentes, o con calados, en aquellas partes que deben cubrirse.

7- Aun a las niñas debe llegar la falda hasta las rodillas y las que han cumplido doce años deben llevar medias.

8- Los niños no deben llevar los muslos desnudos.

9- Al templo se debe ir con mangas largas que cubran brazo y antebrazo, con medias y vestidos que cubran la mayor parte de las piernas, sin escotes ni transparentes, ni calados".




Otro ejemplo de sumisión de la mujer a las normas morales de la época es el contrato de trabajo que debía suscribir una maestra en 1923. Hago la aclaración de que este contrato se ha difundido ampliamente como relativo a España, cuando en realidad es la traducción de otro americano. En cualquier caso es ilustrativo de la moralidad imperante en la época, y no solo en España, y podría perfectamente haber correspondido a nuestro país a la vista del documento ya expuesto anteriormente:



1ª.- No casarse. Este contrato queda automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa.

2ª.- No andar en compañía de hombres.

3ª.- Estar en su casa entre las 8:00 de la tarde y las 6:00 de la mañana, a menos que sea para atender la función escolar.

4ª.- No pasearse por heladerías del centro de la ciudad.

5ª.- No abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin permiso del Presidente del Consejo de Delegados.

6ª.- No fumar cigarrillos. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra fumando.

7ª.- No beber cerveza, vino ni licor. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encuentra a la maestra bebiendo cerveza, vino o licor.

8ª.- No viajar en coche o automóvil con ningún hombre, excepto su hermano o su padre.

9ª.- No vestir ropas de colores brillantes.

10ª.- No teñirse el pelo.

11ª.- Usar al menos dos enaguas.

12ª.- No usar vestidos que queden a más de cinco centímetros por encima de los tobillos.

13ª.- Mantener limpia el aula:

a).- Barrer el suelo al menos una vez al día.

b).- Fregar el suelo del aula al menos una vez por semana con agua caliente.

c).- Limpiar la pizarra al menos una vez al día.

d).- Encender el fuego a las 7:00 de modo que la habitación esté caliente a las 8:00 cuando lleguen los niños.

14ª.- No usar polvos faciales, no maquillarse ni pintarse los labios".




Para terminar, incluyo un extracto atribuido ampliamente en la web al libro de “Economía doméstica para bachillerato y magisterio", editado en 1953 por la Sección Femenina de la Falange Española, del que no he encontrado ninguna evidencia, por lo que deduzco que es falso y simplemente propaganda antifranquista. Los libros que he podido ver de esa materia tratan asuntos prácticos de la higiene y administración del hogar o incluso con normas de comportamiento social, pero en ningún caso de la naturaleza que se indica a continuación.





He podido concluir que en realidad es la traducción de un supuesto artículo que apareció en la revista americana Housekeeping Monthly del 13 de mayo de 1955, con el título de Good Wife’s Guide. El texto en español es una traducción literal claramente hecha en castellano de Méjico. Continuando la investigación resulta que tampoco fue un artículo publicado en esa revista, sino una simple cadena de actitudes machistas que corrió por las universidades americanas en los años 70s como parte del movimiento para conseguir la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. En conclusión, es uno de tantos bulos que circulan por internet, supuestamente ciertos y que pocos se molestan en comprobar. Esta actitud no tendría mayor trascendencia si no se usara con una finalidad preconcebida de crear prejuicios políticos.



A pesar de la anterior observación reproduzco ese extracto ya que sí refleja la visión de lo que globalmente la sociedad del momento consideraba que debía ser el papel de la mujer en los años 40 y 50, aunque con un tiente un tanto exagerado y caricaturizado. Diversas personas relevantes en distintos momentos expresaron opiniones que reunidas sintetizan el pensar de esa época, y que se corresponden con el contenido que figura a continuación. Hechas las anteriores salvedades lo reproduzco a título meramente ilustrativo respecto a las recomendaciones que se hacían a las mujeres españolas para su comportamiento en el hogar:




- Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo. Especialmente, su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos. Habla en tono bajo, relajado y placentero.

- Prepárate: retoca tu maquillaje, Coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo, y uno de tus deberes es proporcionárselo.

- Durante los días más fríos deberías preparar y encender un fuego en la chimenea para que él se relaje frente a él. Después de todo, preocuparse por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa.


- Minimiza cualquier ruido. En el momento de su llegada, elimina zumbidos de lavadora o aspirador. Salúdale con una cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle. Escúchale, déjale hablar primero; recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos. Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a cenar o a otros lugares de diversión sin ti. Intenta, en cambio, comprender su mundo de tensión y estrés, y sus necesidades reales. Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillón cómodo, o que se acueste en la recámara. Ten preparada una bebida fría o caliente para él. No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones su juicio o integridad. Recuerda que es el amo de la casa.

- Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser excesivamente insistente. Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres. Al final de la tarde, limpia la casa para que esté limpia de nuevo en la mañana. Prevé las necesidades que tendrá a la hora del desayuno. El desayuno es vital para tu marido si debe enfrentarse al mundo interior con talante positivo.

- Una vez que ambos os hayáis retirado a la habitación, prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama... si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultar chocante para un hombre a última hora de la noche. En cuanto respecta a la posibilidad de relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales: si él siente la necesidad de dormir, que sea así, no le presiones o estimules la intimidad. Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar. Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes. Es probable que tu marido caiga entonces en un sueño profundo, así que acomódate la ropa, refréscate y aplícate crema facial para la noche y tus productos para el cabello. Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él por la mañana. Esto te permitirá tener lista una taza de té para cuando despierte".







Las ilustraciones gráficas de este apartado, también titulado Guía de la buena esposa, e igualmente atribuido en la web a normas publicadas por la Sección Femenina de Falange Española, es en realidad un texto traducción de la versión inglesa, ilustrado en la actualidad y que fue la entrada de los capítulos con los nombres de los actores de una telenovela mejicana titulada Las Aparicio y que se puede ver en Youtube.


"Editor’s Note:  “The Good Wife’s Guide” is allegedly part of a 1950s Home Economics textbook that was used in schools and published in  Housekeeping Monthly  on May 13, 1955".



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